Propuestas

Que todos vayamos juntos, que nadie se quede atrás, que todo alcance para todos, y que a nadie le falte nada” 

Seguridad y Justicia

Proponemos un nuevo esquema organizativo para la policía, donde el Comisario sea el responsable de la estrategia de seguridad de cada barrio y todos y cada uno de los vecinos sepan el nombre y apellido de la persona encargada de la seguridad en donde habitan. Para ello necesitamos instalar una Comisaría por cada uno de los 100 barrios de la ciudad. Esta reorganización de la fuerza policial permitirá que tengamos una policía de cercanía, con conocimiento del territorio que camina. Y posibilitará evaluar el éxito o fracaso de la estrategia de seguridad encabezada por cada Comisario de barrio.

Esta estrategia de seguridad se verá complementada con una reestructuración del funcionamiento de la Justicia. Para ello proponemos la instalación de Fiscalías territoriales. Esto es, un Fiscal en cada una de las 30 seccionales de la ciudad, que permitirá a cada funcionario judicial concentrar la información del área que tiene a cargo, con el objetivo de mejorar la eficacia en la persecución del delito. Hoy si le roban a usted y al otro día a su vecino, probablemente sea investigado por dos fiscales diferentes. El objetivo es que el mismo fiscal investigue lo que sucede en un mismo barrio.

Concentrar la información en Comisarios barriales y Fiscales territoriales y asignarles responsabilidades respecto a la seguridad y persecución del delito permitirá por un lado, que el vecino/a sepa claramente a quien recurrir y por otro, controlar la eficacia en las tareas asignadas a cada uno de ellos.

Nuevo modelo de gestión municipal

Necesitamos un gobierno municipal que piense, sienta y gestione distinto. Un gobierno amigo, al lado del vecino. Es necesario para ello crear equipos territoriales en cada barrio, liderado por un responsable que se relacione con los vecinos/as y las instituciones del barrio que tiene a cargo. Esto posibilitará generar mayor eficacia en la resolución de problemas cotidianos y a la vez un mayor control de las acciones del gobierno. El mantenimiento, limpieza e iluminación de las calles, la poda y escamonda del arbolado público, así como las desratizaciones y otros problemas cotidianos, son un problema de gestión, no de recursos. La cercanía a los problemas concretos del barrio permitirá a ese equipo municipal mejorar la performance del Estado en el barrio.

Transporte y tránsito

Proponemos generar un nuevo sistema público de transporte intermodal, gestionado por el Municipio. Debemos entender que el transporte de pasajeros es un servicio público y no da ganancias, por eso es incompatible la existencia de empresarios privados gestionando el transporte para obtener rentabilidad. Debemos ir hacia un sistema integrado por colectivos, taxis, remises e incorporar otros medios de transporte como el ferroviario sobre y bajo nivel, así como colectivos de mayor capacidad diseñados especialmente para circular por nuestra ciudad.

Paralelamente, un mejoramiento del transporte urbano de pasajeros (TUP) contribuirá a resolver en parte la problemática del tránsito en la ciudad, caotizada hoy por el uso excesivo del auto particular. Según una encuesta realizada por la Fundación Igualar, el 50 % de los automovilistas dejaría de usar su coche si el TUP mejorara. Este problema no se soluciona a corto plazo ni con medidas espasmódicas, sino que requiere planificación e inversión sostenida en el tiempo. Proponemos como complemento la creación de cocheras públicas de bajo costo para el usuario, ubicadas en lugares estratégicos y la construcción de una autopista de acceso a la ciudad con sentido Oeste – Este.

Igualdad de género y erradicación de la discriminación y la violencia

Para poner fin a todas las formas de discriminación y violencia contra las mujeres, lesbianas, travestis y trans, así como para reconocer el trabajo de cuidado y doméstico, promover y asegurar la participación plena de las mujeres en los lugares de decisión y asegurar el acceso total a la salud sexual y reproductiva, proponemos las siguientes iniciativas:

  • habilitar un cupo para mujeres víctimas de violencia de género en los planes de vivienda;

  • implementar a través del Banco Municipal un sistema de garantías para alquiler de inmuebles y de préstamos para refacción, construcción o compra de viviendas para mujeres en igual situación;

  • crear el Programa Municipal de Capacitación de Promotoras y Promotores territoriales en género y el Programa Municipal permanente de capacitación institucional en Género y Violencia contra las Mujeres “Micaela García”;

  • crear el “Observatorio de acoso callejero” y los programas de “Igualdad y Empleo” y “Social y Deportivo”.

Cultura

Financiamiento municipal a talleres culturales en los barrios.
Financiamiento para recursos humanos y materiales para los talleres que se vengan realizando y tengan anclaje en el territorio. Los destinatarios son las vecinales, los clubes de barrio, las bibliotecas populares y otras asociaciones civiles.

Jornadas culturales barriales.
Generar un circuito estable de espectáculos en vivo (música, teatro, etc.) en las organizaciones de la sociedad civil que trabajan en los barrios (clubes, vecinales, bibliotecas populares, etc.) para fomentar la producción cultural de los barrios.

Fomento de los espacios culturales y teatros independientes.
Incluir la figura de espacio cultural y de teatro independiente en las ordenanzas vigentes para darle un marco regulatorio, que incluya permiso para realizar eventos semanales con artistas locales, realizar talleres, charlas y jornadas referidas a problemáticas de la cultura en horario diurno.

Fondo municipal de promoción del arte local.
Destinar un porcentaje del presupuesto anual de cultura para las contrataciones de los trabajadores de la cultura de la ciudad. Generar convenios con los diferentes sindicatos de artistas para que el Estado municipal respete en las contrataciones los convenios colectivos de trabajo.

Procedimiento preventivo de crisis para comercios y PYMES

En el marco de recesión económica actual -generada por el gobierno nacional- la Municipalidad debe estar al lado del comerciante y del pequeño y mediano empresario, para evitar despidos y cierres de comercios y empresas. Para ello proponemos la creación de una dependencia municipal donde aquellos que se encuentran en situación de crisis puedan acudir y sean escuchados y ayudados con acciones preventivas que incluyan refinanciación de tasas y servicios – mediante convenio con la provincia – , créditos del Banco Municipal y gestiones ante dificultades para hacer frente a los cada vez más onerosos alquileres. Todo ello con el objetivo de ayudar a sostener la mano de obra y evitar el cierre definitivo de comercios y empresas rosarinas.

Emergencia alimentaria

Según el INDEC, uno de cada cuatro rosarinos se encuentra por debajo de la línea de pobreza; la situación de crisis alimentaria se agravó en el último tiempo, a causa de la desocupación creciente, la inflación sostenida – que acumula más del 10% en lo que va del año -, los tarifazos en los servicios, entre otros impactos locales de las políticas económicas regresivas que aplica el gobierno de Macri. En nuestras recorridas por las barriadas rosarinas, podemos ver que los reclamos de años anteriores referidos a mejoras de calles, cloacas, alumbrado, limpieza, pasaron a un segundo plano frente a la necesidad acuciante de tener un plato de comida en la mesa. Ya propusimos a través de un proyecto presentado en el Concejo Municipal, declarar la emergencia pública en materia alimentaria en Rosario por el término de dos años, con el objetivo de garantizar los requisitos básicos de alimentación de niños, niñas y adolescentes de hasta 14 años de edad en situación de vulnerabilidad. El proyecto prevé fortalecer la asistencia económica a comedores y merenderos comunitarios, crear nuevos programas alimentarios y reforzar partidas de leche enviadas a centros de salud.

Seguro de protección social para deporte y cultura para niños, niñas y adolescentes

Presentamos en el Concejo Municipal junto al edil Eduardo Toniolli, un proyecto de ordenanza que crea un Seguro de Protección Social para Deporte y Cultura para niños, niñas y adolescentes, consistente en un aporte mensual adicional a los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo que tengan entre seis y dieciséis años de edad, para ser destinado al pago de la cuota societaria de una institución deportiva o cultural. La iniciativa apunta a promover el acceso infantil y juvenil a disciplinas deportivas, artísticas o educativas no formales, con un aporte económico mensual otorgado por el Municipio, que además de representar un ayuda para muchas familias que atraviesan una situación de vulnerabilidad, también sea un aporte para clubes de barrios, bibliotecas populares, o instituciones similares – que suelen depender para su sostenimiento de subsidios o programas estatales otorgados ocasionalmente y por afinidad política -, que de aprobarse esta iniciativa percibirían recursos económicos permanentes por actividades que muchas veces brindan de manera totalmente gratuita.

Plan estratégico barrial y urbanizaciones de asentamientos

Los vecinos y vecinas de cada barrio son quienes mejor saben cuáles son las necesidades del lugar donde habitan. Por eso elaboraremos junto a ellos/as un plan estratégico para establecer las prioridades de corto, mediano y largo plazo en cada comunidad.

Asimismo, es inmoral que miles de rosarinos y rosarinas sigan viviendo en asentamientos irregulares, con precarias condiciones de vida y salubridad. Nuestra ciudad debe saldar esa deuda y realizar una fuerte inversión pública para convertir las villas en barrios. Esto implica un gran proceso de reestructuración urbana y un shock de inversión en infraestructura, con su consiguiente impacto en la integración social, económica y cultural de miles de ciudadanos.

Cuidado de la salud animal

El Estado municipal debe profundizar su compromiso en lo que respecta a la salud animal. Proponemos la intensificación de las campañas masivas de castración gratuita. Además, creemos que la adopción responsable debe ser una política de Estado y en este sentido, el gobierno municipal debe implementar un registro público de adoptantes y capacitar al personal del IMUSA en adopción responsable, revisión socio ambiental y seguimiento del animal entregado bajo esta modalidad. Todo ello formalizado en un contrato de adopción, donde consten las pautas de seguimiento municipal, las responsabilidades del adoptante y las delimitaciones de la posible devolución.

Comercio justo, economía popular y cadenas de comercialización

La Economía Popular emerge como respuesta de los trabajadores ante la falta de empleo formal y se organiza –entre otras formas- en ferias populares, generando miles de unidades productivas de baja escala a lo largo y ancho de nuestra ciudad. Entendemos que es una prioridad reconocer, organizar y dar proyección al trabajo que se inventa el pueblo, como consecuencia de la crisis económica que atravesamos. Proponemos el comercio justo como forma de hacer frente a la inflación, generando vínculos directos entre los productores locales y los consumidores. Las ferias y mercados populares son expresión de la necesidad de consolidar cadenas de comercialización alternativas y esto debe ser apuntalado por políticas públicas desde el gobierno municipal. La experiencia del Mercado Popular impulsado por el Movimiento Evita en La Toma, con dos exitosos años de trayectoria y consolidado como punto de referencia del comercio justo en Rosario, o las ferias itinerantes de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), son un camino a consolidar y expandir. Nuestra ciudad cuenta con miles de productores que hoy están excluidos de la gestión municipal; desde el Concejo vamos a proponer las bases para que estén insertos en una ciudad productiva y que permita el acceso al trabajo para todos. Los espacios periurbanos de Rosario están siendo repartidos entre los amigos del poder local, cuando podrían utilizarse para emprendimientos y huertas: la tierra debe destinarse a la producción popular. Proponemos además, crear un padrón de trabajadores de la economía popular para que los productores estén incluidos en un proceso productivo local que finalice en comercio justo para el pueblo de Rosario.